El breeches de oso es una hierba perenne originaria de Europa y África, conocida por su llamativo follaje y sus impresionantes espigas florales. La planta presenta hojas grandes y profundamente lobuladas que conservan su atractivo visual incluso cuando no florece. Históricamente, estas hojas inspiraron el diseño corintio de las hojas que se ve en la arquitectura griega y romana. Normalmente, el breeches de oso alcanza una altura de 1,2 metros y una anchura de 60 a 90 cm, pero puede alcanzar hasta 1,5 o 1,8 metros durante su período de floración. Las altas espigas están adornadas con numerosas flores tubulares, de color púrpura y blanco, que florecen de mayo a julio. Esta planta se propaga mediante rizomas, por lo que es aconsejable cultivarla en zonas con barreras radiculares para controlar su propagación. Esta especie prospera en suelos fértiles y bien drenados, pero se adapta a diversos tipos de suelo, excepto a condiciones excesivamente húmedas. Crece bien a pleno sol o en semisombra, aunque en climas cálidos, un poco de sombra es beneficiosa para evitar que las hojas se quemen. Sin un riego adecuado, puede entrar en letargo durante los meses de verano. La breca de oso es ideal para la parte trasera de los bordes del jardín, en macetas o en zonas pavimentadas. Para controlar su crecimiento, considere el uso de barreras radiculares similares a las que se utilizan para el bambú. Es importante elegir con cuidado el lugar de plantación, ya que una vez establecida, puede ser difícil de eliminar.