El arce japonés Kiyohime es una variedad compacta y extensa, conocida por la llamativa coloración de sus hojas. A principios de la primavera, sus hojas lucen un vibrante borde rojo púrpura, que se transforma en verde durante los meses de verano. Con la llegada del otoño, el follaje se transforma en tonos amarillos, rojos o naranjas. Este singular arce suele alcanzar una altura de tan solo 60 cm, pero puede extenderse hasta el doble de esa anchura. Prospera en suelos ricos en humus, bien drenados y con humedad moderada, y prefiere la luz solar directa o parcial, demostrando una notable resistencia al calor del verano. Este árbol es ideal para jardines pequeños, plantaciones en macetas o paisajes de temática asiática, y se utiliza frecuentemente en bonsáis. Para más información sobre el Acer palmatum, consulte los recursos adicionales.