El Argyranthemum foeniculaceum prospera como herbácea perenne en sus regiones nativas, que abarcan el norte de África y las Islas Canarias. En otras zonas, puede cultivarse como anual. Esta planta presenta órganos reproductores masculinos y femeninos y depende de insectos para la polinización. Se adapta bien tanto a ambientes secos como húmedos, aunque tiende a sufrir en condiciones de alta humedad. Al ser una especie resistente a la sequía, requiere pleno sol y no prospera en zonas sombreadas. Para prolongar la floración, conviene eliminar las flores marchitas. En cuanto a los problemas que presenta, esta planta es particularmente sensible a la sombra y no prospera en tales condiciones.