La hierba de nacimiento, perteneciente a la familia Aristolochiaceae (a menudo llamada la familia del jengibre), se propaga mediante rizomas cortos, aunque su tasa de crecimiento es relativamente lenta. Esta planta crea una densa capa vegetal, lo que la convierte en una excelente opción para cubrir el suelo en jardines sombreados. Entre los ásaros, posee las hojas más grandes. Es resistente en la zona de rusticidad 6 del USDA y puede sobrevivir en la zona 5 con la protección adecuada durante el invierno. La hierba de nacimiento prospera en suelos bien drenados, de neutros a ácidos, y requiere humedad constante, ya que no tolera bien la sequía. Si bien requiere una poda mínima, puede realizarse en primavera. Al plantar, asegúrese de que la corona esté nivelada con la superficie del suelo para evitar una siembra profunda. En cuanto a plagas y enfermedades, la hierba de nacimiento puede presentar problemas con trips y babosas, así como enfermedades como el virus de la mancha necrótica, manchas foliares, podredumbre del rizoma y agallas foliares. Para evitar quemaduras en invierno, es aconsejable colocar la planta en un lugar protegido de los vientos fuertes y de la luz solar directa.