La colza, un cultivo anual o bienal, se cultiva principalmente como forraje para el ganado y como fuente de aceite de colza, que se utiliza para iluminación, lubricación y producción de jabón. Ocupa el tercer lugar entre las principales fuentes de aceite vegetal a nivel mundial, aunque tiene el potencial de escapar del cultivo y volverse invasiva. El nombre científico de esta planta, Brassica, deriva del latín "col". Esta especie prospera en suelos húmedos, fértiles y bien drenados, idealmente a pleno sol, pero no es común encontrarla en huertos domésticos. Entre los posibles problemas se incluyen enfermedades como el mildiú polvoroso, la hernia de la col, la antracnosis, el agallamiento de la raíz y la mancha foliar. Además, puede verse afectada por plagas como áfidos, gusanos cortadores, medidores, pulguillas, gusanos de la raíz y gusanos de alambre.