El ciruelo de Natal es un arbusto perenne resistente que se caracteriza por sus ramas puntiagudas, hojas verdes y gruesas, flores blancas y aromáticas, y frutos rojos vibrantes y comestibles. Esta versátil planta puede servir como seto, barrera de seguridad o planta de cimentación en climas propicios. Alternativamente, puede cultivarse en maceta y trasladarse al interior durante los meses de invierno. Además, presenta buena tolerancia a la niebla salina.