El Cercis liso prospera en diversos entornos, incluyendo bosques densos, terrenos montañosos y valles cerca de carreteras, así como en zonas rocosas. El nombre de su género, Cercis, deriva del término griego "kerkis", que se traduce como "lanzadera del tejedor", en referencia a la semejanza de sus vainas con el tamaño y la forma de las herramientas utilizadas para tejer. En primavera, antes de que broten las hojas, este árbol exhibe abundantes racimos de flores, característicos de otras especies de Cercis. También se le conoce por el sinónimo C. yunanensis. Beneficios para la vida silvestre: Las flores del Cercis liso son una fuente de néctar para las abejas y, una vez polinizadas, se convierten en vainas leguminosas que las aves pueden comer. Además, se sabe que el género Cercis sustenta a la especie especializada de abejas Habropoda laboriosa.
Plagas, enfermedades y otros problemas: Este árbol puede sufrir daños por los ciervos.
Hábito de crecimiento: Por lo general, tiene una forma erguida, similar a un jarrón, y una apariencia arbustiva.