Estos extensos arbustos perennes presentan hojas dispuestas alternadamente, con un borde simple y liso. Sus flores son tubulares y pueden ser de color blanco verdoso, amarillo verdoso o crema, y desprenden un agradable aroma tanto de día como de noche. El fruto resultante es una pequeña baya que puede ser morada o blanca. Comúnmente se encuentran como plantas de interior o en jardines, pero también se cultivan en jardines como herbáceas anuales o perennes.