Esta flor cortada, de aroma persistente, prospera en suelos bien drenados, y su follaje emerge después de la floración. Al plantar bulbos, colóquelos a una distancia de 10 a 15 cm o coloque un bulbo en una maceta de 15 cm, asegurándose de que queden cubiertos con aproximadamente 2,5 cm de tierra. Es sensible al frío y puede sufrir daños si las temperaturas bajan de los 10 °C (50 °F).