El jazmín es un arbusto compacto semiperenne que produce flores amarillas con una fragancia sutil, y florece tanto en primavera como a principios de otoño. Tras la floración, produce bayas negras brillantes que persisten en la planta durante todo el otoño y el invierno. Este arbusto prospera en suelos ricos, húmedos y bien drenados, prefiriendo pleno sol o semisombra. Alcanza una altura de 90 a 180 cm, lo que lo convierte en una opción ideal para borduras y cimientos.