Los cardos pertenecen a la familia de los ásteres y se pueden clasificar como bienales o perennes, con una amplia gama de tamaños y colores de flores. Caracterizadas por sus estructuras espinosas, estas plantas a menudo se consideran malezas y se clasifican como invasoras en ciertos estados. Se propagan por semillas y rizomas, con aproximadamente 60 especies nativas de Norteamérica. Estas plantas son ricas en néctar, lo que las convierte en un recurso vital para abejas y mariposas, mientras que sus semillas son fuente de alimento para diversas aves, en particular los pinzones.