Esta vibrante planta tropical de interior presume de un follaje llamativo y prospera mejor en una ventana con luz indirecta o sombra parcial. Consejos rápidos de identificación: Este arbusto perenne de interior puede alcanzar hasta 38 cm de altura y tiene una forma ancha y extendida. Es apreciada por sus hojas exuberantes y coriáceas, cuya altura se determina principalmente por la longitud de los pecíolos, ya que no ramifica. Sin embargo, su cultivo puede ser difícil. No tolera la luz solar directa, temperaturas inferiores a 15 °C, corrientes de aire frío, agua dura o fría, aire seco constante ni fertilización inmediatamente después del trasplante. En cambio, prospera con luz media, humedad alta y un sustrato húmedo constante.