Este arbusto de floración invernal destaca por ser una planta leñosa de clima templado que entra en letargo durante los meses de verano. Con la llegada de la primavera, las temperaturas son más cálidas y los días son más largos, la planta pierde todas sus hojas. Sin embargo, a medida que los días se vuelven más fríos y cortos en otoño, refolia. Esta característica la convierte en una excelente opción para plantar en el sotobosque de jardines forestales caducifolios.