La caña de pescar de ángel es una planta perenne de la familia del iris, originaria de Sudáfrica, que crece a partir de bulbos. Esta planta presenta un follaje exuberante, similar al del césped, que puede alcanzar alturas y anchuras de aproximadamente 60 cm, manteniéndose perenne en climas invernales más suaves. Desde principios hasta finales del verano, produce llamativas espigas arqueadas de 1,5 metros adornadas con flores acampanadas que oscilan entre el rosa y el blanco. Aunque puede tardar un tiempo en establecerse, una vez enraizada, prefiere no ser reubicada. Para cultivar la caña de pescar de ángel con éxito, plántela en un suelo rico, húmedo y bien drenado, a pleno sol. Si trabaja con suelo arcilloso o arenoso, asegúrese de enriquecerlo con abundante humus. Durante los períodos de sequía, riegue con más frecuencia. Esta planta funciona de maravilla como elemento decorativo, como ejemplar, en plantaciones en masa o en macetas, lo que la convierte en una opción ideal para jardines costeros.