La caléndula del Cabo, una planta anual parecida a una margarita, es originaria de Sudáfrica. Crece bien en suelos arenosos y bien drenados y es resistente a la sequía. Sus flores, orientadas al sol, exhiben vibrantes tonos amarillos y naranjas, cerrándose por la noche y en días nublados. Para maximizar su floración, conviene podar las flores marchitas con regularidad. Si se deja que sus semillas se sellen, esta planta se autosiembra y vuelve a florecer cada año. Es especialmente adecuada para jardines de rocas o regiones áridas y se sabe que atrae mariposas y abejas. Además, se ha establecido en California, Arizona y Oregón.