El disanthus, pariente del hamamelis, produce pequeñas flores en otoño, parecidas a estrellas de mar, que aparecen después de la caída de las hojas. Este arbusto es famoso por sus vibrantes colores otoñales, y prospera incluso en sombra total. Alcanza gradualmente una altura y un ancho de 2,4 a 3 metros y prospera en suelos húmedos y ricos en nutrientes. Para garantizar su salud, debe protegerse de los vientos fuertes, la intensa luz solar de la tarde, la sequía y los ciervos. La planta presenta hojas de color verde azulado y forma de corazón, que recuerdan a las del ciclamor, y que se transforman en una impresionante gama de tonos rojos, amarillos y naranjas en otoño. Sin embargo, puede ser propenso a enfermedades fúngicas, especialmente en ambientes cálidos y húmedos.