Los helechos de bosque prosperan en ambientes sombreados, lo que los convierte en una excelente opción para jardines forestales. Prefieren suelos húmedos, ricos en nutrientes y con buen drenaje; aunque algunas especies pueden encontrarse en zonas pantanosas, la mayoría no necesita condiciones excesivamente húmedas. Estos helechos tienen un rizoma robusto, que puede extenderse por el suelo o extenderse formando una corona erguida. Las escamas, particularmente densas en los helechos y en la base de las frondas, se presentan en tonos canela, negro, marrón o dorado. Normalmente, las frondas son de altura media y pueden ser erguidas o arqueadas, y muchas especies son perennes.