Este bambú es extraordinariamente resistente al frío, pero no tolera el calor intenso y la humedad del verano. Sus tallos, que pueden crecer erguidos y a veces inclinarse, le han valido el apodo de "bambú de fuente". Si bien se adapta a diversas condiciones y tipos de suelo, prospera mejor en suelos francos húmedos, bien drenados, ricos en materia orgánica y con semisombra. La floración es poco frecuente y la planta puede morir tras gastar su energía en la reproducción. Este bambú no es invasivo, por lo que es adecuado para usarse como seto, pantalla o cortavientos.