Esta planta es apreciada por sus atractivas hojas de color verde azulado y puede servir como cubresuelos o como elemento decorativo en jardines. Es semiperenne, pero puede tener dificultades en suelos pesados y mal drenados, lo que a menudo provoca su muerte. Para mantenerla sana, las matas deben dividirse cada dos o tres años, con la opción de reemplazarlas o replantarlas según sea necesario.