En el paisaje sureño, el gladiolo bizantino destaca con fuerza, ofreciendo vibrantes destellos de color a finales de la primavera. Cuando se establece en zonas herbáceas, sus hojas erguidas, parecidas a la hierba y de 1,25 cm de ancho, pueden cortarse en verano sin dañar la planta. Para más información sobre el gladiolo, consulte los recursos proporcionados.