Los habaranthus, comúnmente conocidos como lirios de lluvia, son un género de bulbos que florecen en verano. Estos delicados bulbos no soportan temperaturas inferiores a 10 °C. Suelen florecer desde finales de primavera hasta otoño, con la lluvia. En regiones con climas más fríos, es recomendable cultivarlos en macetas que puedan protegerse de las heladas durante los meses de invierno. Al plantar lirios de lluvia, deben espaciarse a 15 cm y colocarse a una profundidad de 7,5 cm, asegurándose de que la parte superior de los bulbos esté al nivel de la superficie del suelo. Sus patrones de floración pueden ser impredecibles, ya que dependen de la lluvia, pero es posible que florezcan varias veces durante el verano. Para mantener un crecimiento saludable, los racimos grandes de bulbos deben dividirse cada pocos años, idealmente en grupos de tres o más. Las únicas plagas que se sabe que afectan a las hojas de los lirios de lluvia son los caracoles y las babosas.