La hierba de San Juan es una planta anual que prospera en condiciones secas, con delicadas flores blancas y follaje verde azulado. Crece típicamente en regiones áridas y abiertas del suroeste de Europa. Para un crecimiento óptimo, debe plantarse en un suelo bien drenado y a pleno sol. Si bien prefiere climas más fríos, también es ideal para xerojardinería. Esta planta se establece fácilmente y se autosiembra con facilidad.