El lirio siberiano es un hermoso bulbo originario de Europa y Asia, que desde entonces se ha adaptado a diversas zonas templadas del mundo. Esta planta presenta un rizoma y tallos verticales huecos y ramificados. Crece bien en suelos húmedos, lo que la convierte en una excelente adición a las orillas de arroyos y estanques. Para un crecimiento óptimo, plántelo en un suelo bien drenado, de moderado a húmedo, idealmente a pleno sol. Si bien puede tolerar algo de sombra, su floración puede ser menos prolífica en esas condiciones. Además, esta planta es resistente a ciervos y conejos.