Varias especies de lechuga silvestre (Lactuca spp., perteneciente a la familia Asteraceae) se encuentran con frecuencia en viveros y jardines, y se parecen mucho a la cerraja (Sonchus spp.). Estas plantas suelen ser anuales de invierno, pero también pueden brotar en primavera o verano, especialmente en viveros con riego. Las plántulas desarrollan una roseta de hojas brillantes, con márgenes lobulados que pueden variar en forma. Si bien las hojas de la lechuga silvestre se parecen a las de la cerraja, se distinguen por no tener espinas en los bordes. En condiciones cálidas, estas plantas pueden alcanzar alturas de 90 a 120 cm, aunque algunas especies pueden alcanzar hasta 2,4 metros. Las flores son de color amarillo pálido y se presentan en racimos ramificados. Las inflorescencias se parecen a las del diente de león, pero son más pequeñas. Cada semilla está provista de un vilano que facilita su dispersión por el viento y el agua. Es aconsejable evitar que estas plantas produzcan semillas y considerar el uso de un herbicida de preemergencia para hojas anchas que esté aprobado para su aplicación.