El liriope, perteneciente a la familia Asparagaceae, es un género de plantas perennes de hoja ancha que forman matas. El término "liriope" proviene del latín neolatín, en honor a una ninfa de la mitología romana. Si bien puede parecerse a las hierbas ornamentales, no se clasifica como una hierba propiamente dicha. Las diferentes especies de liriope presentan diferentes ritmos de crecimiento, por lo que es fundamental seleccionar las plantas con cuidado. Se desarrollan bien en suelos bien drenados, de ácidos a neutros, y prefieren pleno sol o semisombra. Aunque pueden tolerar casi la sombra total, su crecimiento será más lento, lo que resulta en hojas alargadas. Numerosas especies y cultivares presentan follaje variegado, que puede realzar el atractivo visual de las zonas sombreadas del jardín. El liriope es versátil en el diseño paisajístico, ya que cumple diversas funciones, como prevenir la erosión en pendientes, proporcionar bordes, realzar jardines de rocas, prosperar en macetas, florecer en entornos boscosos o actuar como cobertura vegetal. Es resistente a la sequía y a los ciervos, tolera moderadamente la sal, y ciertas especies pueden servir como alternativa al césped tradicional, especialmente en zonas con poco tránsito peatonal. Generalmente, la propagación del liriope es innecesaria debido a su vigoroso crecimiento. En cuanto a plagas y enfermedades, el liriope puede ocasionalmente enfrentarse a problemas como la antracnosis, la podredumbre de las hojas y la corona, así como a babosas y caracoles.