En 1979, mientras ascendían a 2900 metros de altura en el monte Daxue, Taiwán, Paul Meyer y C. Ferris Miller, ambos de distintos arboretos, descubrieron las semillas de esta planta. El Miscanthus transmorrisonensis es una hierba perenne, con hojas verdes y esbeltas, que alcanza alturas de 60 a 90 cm. Sus inflorescencias se alzan prominentemente sobre el follaje, comenzando en primavera y continuando hasta el invierno. Las flores cortadas de esta hierba son excelentes para arreglos florales. Requiere amplio espacio para crecer, ya que puede extenderse considerablemente. Esta planta sirve como un elemento decorativo llamativo o puede agruparse eficazmente en arriates, cerca de estanques, en prados o a lo largo de laderas. Aunque está estrechamente emparentada con el Miscanthus sinensis, es distinta en términos hortícolas.