La "planta del queso suizo" recibe su nombre de sus hojas grandes y perforadas, similares a las del queso suizo. A medida que maduran, su forma evoluciona de sólida a agujereada, hasta llegar a una forma pinnatífida con perforaciones que pueden extenderse hasta los bordes. Esta planta epífita perenne puede alcanzar alturas de hasta 4 metros. Esta planta no tolera la luz solar directa ni la tierra excesivamente húmeda. Prospera en interiores con luz moderada y humedad media. Requiere un suelo rico y bien drenado que no se seque por completo; una mezcla de calidad sin tierra es ideal. Se propaga fácilmente mediante esquejes y generalmente no presenta problemas significativos de plagas o enfermedades. **Consejos rápidos de identificación:**