Crece bien en suelos con humedad media y buen drenaje, y prefiere pleno sol o semisombra. Se desarrolla mejor con riego regular. Pode justo después de la floración y retire selectivamente los tallos viejos según sea necesario. Para controlar la propagación indeseada, elimine los chupones. Esta planta florece sobre los brotes del año anterior y puede tener dificultades con el calor del verano en las regiones del sur; su corteza se exfolia.