Los nenúfares abarcan aproximadamente 70 especies distintas, clasificadas en variedades tropicales y resistentes. Estas plantas prosperan en profundidades de agua que van desde los 7,5 cm hasta los 60 cm, con una extensión que varía entre los 60 cm y los 3,65 m. Las especies más grandes requieren jardines acuáticos o estanques más amplios, mientras que las variedades más pequeñas prosperan en macetas. Se desarrollan mejor en aguas tranquilas, evitando zonas con fuentes o corrientes. La mayoría de los nenúfares prefieren la luz solar directa, aunque algunos se adaptan a la semisombra. Sus llamativas flores suelen ser fragantes, complementadas con prominentes nenúfares. Cabe destacar que los nenúfares vivíparos producen plántulas que permanecen adheridas a la planta madre. Una variedad específica, 'Catherine Marie', es un nenúfar tropical de floración nocturna. Esta geófita herbácea suele florecer durante los meses de verano y otoño, de junio a octubre. Presenta flores de un rosa vibrante que desprenden una agradable fragancia y se acompaña de grandes nenúfares.