Los nenúfares abarcan aproximadamente 70 especies distintas, categorizadas en variedades tropicales y resistentes. Estas plantas prosperan en profundidades de agua que van desde los 7,5 cm hasta los 60 cm, con una extensión que varía entre los 60 cm y los 3,65 m. Las especies más grandes requieren jardines acuáticos o estanques más amplios, mientras que las variedades más pequeñas prosperan en macetas. Se desarrollan mejor en aguas tranquilas, evitando zonas con fuentes o corrientes fuertes. La mayoría de los nenúfares prefieren pleno sol, aunque algunos se adaptan a la semisombra. Sus llamativas flores suelen ser fragantes, complementadas por sus vistosas hojas. Cabe destacar que los nenúfares vivíparos producen plántulas que permanecen adheridas a la planta madre. Una variedad en particular, 'Charles de 'Meurville', es un nenúfar robusto conocido por su prolífica floración. De junio a septiembre, exhibe grandes flores de color rojo rosado adornadas con vibrantes estambres naranjas, lo que lo convierte en una excelente opción para estanques medianos y grandes. Para una floración óptima, debe ubicarse a pleno sol y es resistente hasta la zona 4, aunque puede ser susceptible a la pudrición de la corona.