Los nenúfares abarcan aproximadamente 70 especies distintas, categorizadas como variedades tropicales o resistentes. Estas plantas prosperan en profundidades de agua que van desde 7,5 cm hasta 90 cm, con una extensión que varía entre 60 cm y 60 cm. Las especies más grandes requieren jardines acuáticos o estanques más amplios, mientras que las variedades más pequeñas pueden prosperar en macetas. Prosperan en aguas tranquilas, evitando zonas con fuentes o corrientes fuertes. La mayoría de los nenúfares prefieren pleno sol, aunque algunos se adaptan a la semisombra. Sus llamativas flores suelen ser fragantes, acompañadas de prominentes hojas de nenúfar. Cabe destacar que los nenúfares vivíparos producen plántulas que permanecen adheridas a la planta madre. Un ejemplo es el 'William Falconer', un nenúfar resistente que se caracteriza por sus vibrantes flores de color rojo intenso con centros amarillos. Esta variedad se desarrolla óptimamente en climas de verano más fríos, y su floración puede disminuir durante períodos prolongados de calor. Es adecuada tanto para jardines acuáticos pequeños como grandes.