La planta presenta un sistema radicular amplio y superficial que se extiende ampliamente y tiene forma de jarrón con ramificación irregular. A medida que madura, la corteza desarrolla una textura estriada y acanalada, adquiriendo una apariencia corchosa en tonos grises y marrones. Además, es muy adaptable y se trasplanta fácilmente. Esta especie prospera a pleno sol y es compatible con diversos tipos de suelo, demostrando resiliencia a la arcilla, el viento, la contaminación atmosférica, la sequía y la compactación del suelo.