Este arbusto redondeado, perteneciente a la familia de las hortensias, presenta ramas rígidas y erguidas que se arquean con gracia. Su estructura densa y ramificada puede volverse larguirucha con el tiempo, lo que requiere una poda ocasional para mantener su forma. Crece bien a pleno sol o semisombra y se adapta a diversos tipos de suelo, aunque prefiere condiciones húmedas y bien drenadas. Esta planta es resistente a la sequía y al viento. Si bien posee una floración espectacular y una fragancia cautivadora, tiende a ser menos impactante durante el resto del año, por lo que conviene planificar el diseño del jardín teniendo esto en cuenta. Colocarla cerca de un patio permite apreciar plenamente su delicioso aroma, especialmente por las noches. Es un complemento maravilloso para jardines rústicos, plantaciones de cimientos o como seto o pantalla de privacidad. En cuanto a plagas y enfermedades, este arbusto generalmente presenta pocos problemas graves. Sin embargo, puede verse afectado por pulgones, nematodos, cochinillas y minadores de hojas, que pueden causar algunos daños. Además, pueden surgir problemas ocasionales como manchas en las hojas, chancro, mildiú polvoroso y roya.