Esta planta, con su encantadora apariencia añeja, se adapta bien a entornos urbanos. En su juventud, presenta una forma densamente cónica o piramidal. Al madurar, se transforma en un árbol ancho y de copa plana, caracterizado por un tronco corto y ramas bajas y extendidas que culminan en una copa semirredondeada. Su forma robusta y extendida, junto con sus agujas rígidas de color verde oscuro, crea un ejemplar atractivo a medida que envejece. El término "niger" se traduce como "negro", lo que se refiere a su corteza oscura. Es relativamente fácil de trasplantar. Sin embargo, es vulnerable a la plaga de la punta por Sphaeropsis y la plaga de las agujas por Dothistroma, así como a problemas de polilla del pino y marchitez del pino.