Esta planta acuática flotante es conocida por su toxicidad. Sus hojas forman una roseta en la superficie del agua, suprimiendo eficazmente el crecimiento de algas. Caracterizada por su forma esponjosa y redondeada y sus venas principales prominentes, esta planta prospera en aguas tranquilas como estanques, acequias, pantanos y arroyos de corriente lenta. Presenta raíces delicadas y plumosas que cuelgan bajo la superficie, proporcionando refugio a los peces. Al bloquear la luz solar, puede competir con las algas por los recursos, lo que lleva a la formación de extensas y densas capas de vegetación que pueden obstaculizar la navegación, la pesca y otras actividades recreativas en lagos y ríos. Esta planta florece en primavera y otoño, a menudo apareciendo en pequeños grupos en la superficie del agua. Sin embargo, tiene el potencial de volverse invasiva, particularmente en regiones con temperaturas constantemente cálidas y alta humedad, por lo que es aconsejable controlar cualquier crecimiento no deseado.
La lechuga de agua a veces se utiliza en acuarios, pero es importante tener en cuenta que puede ser tóxica si se consume en grandes cantidades.