La planta cubresuelos perenne es conocida por sus llamativas hojas con rayas verdes y blancas. Sin embargo, tiende a ser bastante invasiva, ya que se propaga a través de rizomas, lo que dificulta su eliminación una vez que se arraiga. Gracias a su atractivo follaje, esta planta se adapta bien a macetas, lo que ayuda a controlar la proliferación de vegetación indeseada. Para mantener una altura más compacta, se puede podar el follaje a ras de suelo en primavera, antes de que broten nuevos brotes. Esta práctica no solo ayuda a que la planta mantenga su mejor aspecto, sino que también promueve el crecimiento de brotes frescos y sanos.