Esta planta bienal presenta hojas grandes, blancas y lanudas, y su salud tiende a deteriorarse con el calor y las lluvias de verano. Prospera en suelos bien drenados, por lo que es crucial evitar condiciones excesivamente húmedas, especialmente en invierno. Durante su primer año, la planta desarrolla una roseta de hojas, mientras que las flores emergen en la segunda temporada de crecimiento; sin embargo, la planta morirá después de la floración. Para prolongar su vida, considere podar los tallos florales a medida que aparecen. Si se deja florecer, se autosiembrará en el jardín. Tenga en cuenta que el follaje puede tener dificultades en climas cálidos y húmedos, especialmente en áreas al sur de la zona 7a. Además, se puede propagar eliminando los brotes laterales de las raíces en primavera. En cuanto a plagas y enfermedades, las babosas y los caracoles pueden ser problemáticos, junto con problemas como la pudrición del tallo y la raíz, el oídio, la roya y la mancha foliar. Para más detalles sobre la Salvia, consulte recursos adicionales.