La flor de abanico es una herbácea perenne y resistente, originaria de Australia, que prospera en ambientes áridos y semiáridos. Es apta para las zonas de rusticidad 10 y 11, pero en Carolina del Norte se cultiva típicamente como anual. Si se prefiere, se puede llevar al interior para que sobreviva los meses de invierno. Esta planta presenta tallos tanto erguidos como extendidos, que alcanzan una altura de 45 cm y una anchura de hasta 60 cm. Sus llamativas flores azul oscuro en forma de abanico aparecen en las axilas de las hojas desde el verano hasta las heladas, con diversos cultivares disponibles en diferentes colores. Cabe destacar que tolera tanto el calor como la sequía. Para un crecimiento óptimo, se recomienda plantar la flor de abanico en un suelo bien drenado y colocarla en zonas con luz solar parcial. Se puede exhibir en macetas o contenedores colgantes, o dejar que caiga en cascada por pendientes o muros.