La campanilla fragante es un árbol floreciente que se caracteriza por sus grandes hojas, que pueden alcanzar los 20 cm de largo. Cada primavera, a medida que las hojas se desarrollan, el árbol exhibe racimos de fragantes flores blancas en forma de campana que cuelgan elegantemente en racimos terminales, alcanzando incluso los 20 cm de largo, creando un espectáculo espectacular. Tras la floración, se forman drupas que pueden persistir hasta finales de otoño. Los árboles más viejos pueden presentar corteza que se desprende, revelando una vibrante capa interna que añade interés visual durante los meses de invierno. En sus primeros años, el árbol tiene una forma piramidal u ovalada, pero a medida que madura, se vuelve más abierta y redondeada, con ramas ascendentes. Para mantener su forma deseada, se recomienda la poda invernal. En cuanto a plagas y enfermedades, las heladas pueden representar una amenaza tanto para las hojas como para los capullos florales.