El viburnum de tilo, un arbusto originario de Asia, debe su nombre común a sus hojas, que se asemejan a las del tilo común. Esta planta suele alcanzar alturas de 2,4 a 3 metros y una anchura de 1,8 a 2,4 metros. Tiende a producir retoños, lo que da lugar a matorrales que pueden eclipsar a las especies nativas. Por lo tanto, conviene optar por una variedad nativa de viburnum o una menos invasiva. En primavera, el arbusto exhibe racimos de flores blancas, que dan paso a drupas rojas que se vuelven negras en otoño e invierno. Prospera en suelos promedio, bien drenados y moderadamente húmedos, y puede tolerar cierta sequía una vez establecido. Esta versátil planta es adecuada para borduras de arbustos, como pantalla de privacidad o para plantaciones de cimientos. Afortunadamente, el viburnum de tilo no presenta problemas significativos de insectos ni enfermedades.