La arveja es una flor silvestre anual perteneciente a la familia de las legumbres, a menudo considerada una maleza. Se utiliza frecuentemente como cultivo de cobertura debido a su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo. Esta planta trepadora, que crece de forma semierecta, depende de la vegetación cercana para su sustento. La arveja prospera en diversos entornos naturales, como tierras de cultivo, campos en barbecho, praderas con maleza, bordes de caminos, vías férreas y otras zonas descuidadas. A veces se cultiva como fuente de alimento para el ganado, incluyendo vacas, caballos y ovejas. Además, animales salvajes como ciervos, conejos, diversas orugas, mariposas y ciertas aves de caza también se alimentan de su follaje. Cuando se utiliza como forraje para animales, es ventajoso plantar especies acompañantes cerca para apoyar a esta planta similar a una enredadera. Sin dicho apoyo, la arveja puede pudrirse al extenderse por el suelo.
Además, la arveja se cultiva como cultivo de cobertura en viñedos y huertos para ayudar a controlar el crecimiento de las malezas primaverales.
Sin embargo, su vigorosa naturaleza de autosiembra puede llevar a una rápida propagación, convirtiéndola en una especie potencialmente invasiva.