Esta planta es un árbol pequeño o arbusto grande de hoja caduca, caracterizado por su llamativa corteza de color verde a marrón verdoso, con rayas blancas que recuerdan a la piel del melón. Esta singular apariencia se refleja en su nombre japonés, urikaede, que significa "melón". La corteza se mantiene visualmente atractiva durante todo el año, realzando especialmente los paisajes invernales. Los brotes presentan un tono rojo verdoso, mientras que los cogollos son de un intenso rojo púrpura. Su elegante forma de jarrón vertical es visualmente atractiva y requiere una poda mínima para mantener la altura de las ramas y evitar que obstruyan los parterres. Para un crecimiento óptimo, prospera en suelos bien drenados y se beneficia del riego ocasional durante los períodos secos de verano. Es importante proteger la corteza de las fuertes heladas invernales y la luz solar directa, ya que es propensa a agrietarse. Debido a su propagación algo difícil, esta planta no es común.