El arce negro es un árbol caducifolio de gran tamaño, originario de las regiones este y central de Estados Unidos, que prospera especialmente en las zonas montañosas de Carolina del Norte. Este árbol suele alcanzar alturas de 18 a 24 metros y presenta una copa redondeada. Se distingue del arce azucarero (A. saccharum) por su corteza más oscura, la presencia de estípulas frondosas en la base de los peciolos y sus hojas trilobuladas, de un verde más intenso. En otoño, el follaje se transforma en impresionantes tonos rojos, naranjas y amarillos. Además, se puede extraer jarabe de arce del arce negro. Para un crecimiento óptimo, el arce negro prefiere suelos bien drenados, húmedos y de temperatura media, y prospera en condiciones que van desde pleno sol hasta semisombra. Es ideal como árbol de sombra grande, árbol de calle o como un atractivo complemento para parques.