La planta del siglo americano es una suculenta perenne que forma una roseta y pertenece a la familia de las Asparagáceas. Su nombre común proviene de la idea errónea de que tarda un siglo en florecer; en realidad, florece en unos 10 a 25 años. Sin embargo, una vez que florece, la planta principal muere. Durante la floración, un solo tallo floral emerge del centro de las hojas, alcanzando alturas de 4,5 a 9 metros o más. Este tallo se asemeja a un delgado poste de teléfono, con ramas horizontales cerca de la parte superior. Las flores de color amarillo verdoso, cada una de 7,5 a 10 cm de largo, florecen en racimos en los extremos de estas ramas. A medida que la planta florece, produce hijuelos vegetativos en la base, lo que facilita su propagación. Su singular apariencia escultural añade interés invernal a los jardines y es notablemente tolerante a la sal. En cuanto a plagas y enfermedades, el agave americano no suele presentar problemas significativos, aunque el gorgojo del agave puede ser una molestia. Las babosas y los caracoles también pueden causar daños al follaje, y puede producirse pudrición de las raíces, especialmente en suelos con mal drenaje o excesivamente húmedos. Se puede propagar mediante semillas o hijuelos vegetativos, y prospera en suelos secos y arenosos con buen drenaje. Para más información sobre el agave, existen recursos adicionales disponibles.