El Anthericum liliago, comúnmente conocido como lirio de San Bernardo, es una robusta planta herbácea perenne con raíces tuberosas, originaria de Europa y Turquía. Esta resistente planta suele prosperar en entornos silvestres como pastos secos, zonas rocosas y bosques abiertos. Presenta llamativas flores blancas en forma de trompeta, de aproximadamente 3,8 cm de largo, adornadas con prominentes anteras amarillas, que florecen en racimos espigados sobre tallos que pueden alcanzar 60 cm de altura. Estos tallos emergen de un penacho de follaje estrecho, similar a la hierba, de color verde oscuro, y las flores, que recuerdan a los lirios, suelen florecer de mediados a finales de la primavera. La planta prospera en suelos medianos y bien drenados, a pleno sol de la tarde, aunque también tolera la sombra parcial. Prefiere ambientes ricos y con humedad constante. Se puede propagar por semillas o por división del portainjerto, aunque la división solo debe realizarse cada tres o cuatro años. Al plantar, las raíces tuberosas deben colocarse a 5 cm de profundidad y con una separación de 30 cm, idealmente en otoño o principios de primavera, para asegurar la floración a principios del verano. Si bien este bulbo de verano puede tardar en establecerse, con el tiempo forma matas considerables y puede autosiembrarse en condiciones favorables. Sin embargo, no es particularmente resistente al invierno y puede sufrir daños cuando las temperaturas bajan de -5 °C. En cuanto a la salud de la planta, actualmente no se conocen enfermedades ni plagas que afecten al Anthericum liliago.