La Catalpa bignonioides, un árbol caducifolio de tamaño mediano, es relativamente fácil de cultivar como árbol de sombra. Prospera en suelos moderados, pero se adapta tanto a ambientes húmedos como secos. Idealmente, se planta a pleno sol o semisombra, y adquiere una forma irregular a medida que madura. Este árbol presenta una silueta irregular y produce flores blancas de aproximadamente 3,8 cm de ancho a principios del verano. Conocido por su longevidad, genera vainas distintivas que cuelgan de las ramas de forma única, similar a un hilo, tras la primera floración. Si bien generalmente es resistente a las enfermedades, la Catalpa bignonioides puede ser vulnerable a problemas como la verticilosis, las manchas foliares, el mildiu y la antracnosis. Además, las orugas de la polilla esfinge de la catalpa pueden dañar sus hojas. Sin embargo, existen algunas desventajas a considerar. Su forma irregular puede no armonizar con todos los paisajes, ya que sus ramas pueden aparecer dispersas y torcidas, lo que puede resultar desagradable para algunos. Además, el follaje emite un olor desagradable cuando se daña. Cabe destacar que este árbol florece más tarde que C. speciosa y tiende a presentar un tono púrpura más intenso. **Forma:** El árbol tiene un tronco corto y grueso y una copa ampliamente redondeada con un contorno irregular.
**Insectos, enfermedades y otros problemas de las plantas:** No existen problemas significativos asociados con este árbol. Sin embargo, las orugas de la polilla esfinge catalpa pueden causar daños considerables. Los problemas ocasionales incluyen mildiu, tizón de las ramas, marchitez por verticillium y manchas foliares. Las hojas también pueden sufrir daños por el viento o el granizo, lo que resulta en una apariencia descuidada.