El Celtis sinensis, un árbol caducifolio perteneciente a la familia del cáñamo, prospera mejor a pleno sol, pero también tolera la semisombra. Si bien se considera invasivo en ciertas zonas, el cultivar «Green Cascade» ofrece posibilidades estéticas únicas. Esta variedad se puede entrenar para que cubra elegantemente portones, enrejados y estructuras similares. Crece de forma llorona y, sin soporte, sus ramas pueden extenderse hasta el suelo. Al carecer de zarcillos, requiere sujetarse a un soporte o cubrirlo para exhibir plenamente su belleza. Los frutos del árbol atraen a las aves, que los consumen y ayudan a dispersar las semillas. Sin embargo, el Celtis sinensis no está exento de problemas. Ocasionalmente, puede sufrir problemas como la escoba de bruja, la agalla del pezón del almez, el mildiú polvoroso, la mancha foliar y la podredumbre radicular. Además, plagas como las chinches de encaje y las cochinillas pueden representar un problema para esta especie.