El naranjo mexicano es un arbusto originario del suroeste de Estados Unidos y México, que prospera en regiones con inviernos suaves y sol pleno o parcial, aunque también requiere algo de protección contra el intenso calor de la tarde. En áreas al norte de la zona de rusticidad 7 del USDA, se puede cultivar en macetas y llevar al interior cuando las temperaturas bajan de los -10 grados Celsius. Este arbusto es famoso por su follaje aromático y atractivo, y sus llamativas flores blancas que florecen en verano. Normalmente, alcanza una altura y un ancho de 1,2 a 2,4 metros, lo que lo hace ideal para usar como seto o para crear pantallas de privacidad. Crece mejor en suelos ricos, húmedos y bien drenados, y se beneficia de la poda después de la floración, lo que puede fomentar la floración adicional. Una vez establecido, muestra una resistencia moderada a períodos cortos de sequía.