El Viburnum de Praga es un arbusto perenne robusto, resultado de la hibridación de V. rhytidophyllum y V. utile. Suele alcanzar alturas y anchuras de 2,4 a 3,6 metros, con una forma ovalada a redondeada. En primavera, presenta grandes y fragantes racimos de flores blancas, seguidos de bayas en otoño. Su naturaleza perenne lo convierte en una excelente opción para setos o como ejemplar destacado en jardines. En las regiones más frías del norte, puede marchitarse completamente durante temperaturas extremas bajo cero, pero rejuvenecerá en primavera. Este arbusto prospera en suelos promedio, húmedos y bien drenados, y prefiere pleno sol o semisombra. Se puede utilizar eficazmente como planta de base, ejemplar, seto o dentro de un borde de arbustos. Entre los posibles problemas se incluyen la mancha bacteriana de la hoja, diversos mildiu y agallas de corona, además de plagas como pulgones y cochinillas.