La enredadera canguro es una planta de interior muy popular que prospera en diversas condiciones de iluminación, desde muy brillante hasta muy tenue, y es especialmente adecuada para macetas colgantes. Puede alcanzar alturas de 2 a 3 metros en interiores y presenta una apariencia ligera y aireada. Es fundamental usar macetas con excelente drenaje para favorecer su crecimiento. Para obtener resultados óptimos, plántela en una buena mezcla para macetas y recorte las hojas regularmente para que adquiera una forma más frondosa y densa. Tenga cuidado, ya que las hojas pueden volverse marrones y caerse si la planta se expone a corrientes de aire o se coloca cerca de rejillas de calefacción. Una vez que la enredadera canguro se ha asentado en su lugar, prefiere permanecer tranquila, ya que no se adapta bien a los cambios de entorno. Puede dejarla crecer en cascada como planta colgante o guiarla para que trepe por un enrejado.